La obesidad se define como la acumulación anormal o
excesiva de grasa en el cuerpo. Las causas
implicadas en la aparición de este problema están relacionadas con los malos hábitos de vida –alimentación
desbalanceada y falta de ejercicio físico- y los factores genéticos y orgánicos.
Entre las consecuencias que trae la obesidad se
encuentran el riesgo de muerte prematura, la diabetes
tipo ll, enfermedades cardiovasculares e
hipertensión, enfermedades respiratorias (síndrome de apnea del sueño),
algunos tipos de cáncer, osteoartritis y problemas
psicológicos relacionados con la percepción de la calidad de vida.
El tratamiento exitoso a la obesidad se
basa en la aplicación combinada y necesaria de medidas como:
- Reducción en la ingesta de calorías: el aporte calórico balanceado es esencial, para ello aparecen dietas que requieren de seguimiento médico personalizado.
- Aumento del gasto energético: la obesidad y el sedentarismo, en la mayoría de casos, están asociadas, es por esto que resulta importante la realización constante y progresiva de ejercicio físico.
- Medidas de tratamiento quirúrgico: en especial se puede optar por técnicas dirigidas a la disminución del volumen gástrico.
Finalmente, la obesidad es concebida como un trastorno metabólico
que degenera la calidad de vida de los pacientes, su tratamiento requiere
disciplina y compromiso manifestados en un cambio de vida que incluya
alimentación saludable, ejercicio frecuente y, si es necesario, procedimientos
quirúrgicos.

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